Der kranke Klang

Tuve una experiencia maravillosa con esta tía. Ella tenía una beca del gobierno para hacer algo, así que me propuso crearle una pieza. Cha cha cha. Dejé lo que tenía entre manos y me centré durante un mes entero para ella. Ensayos todos los días, y el compromiso de crearle algunos vídeos cañeros. 3.000€. Parece mucho, pero no es tanto. Joder, yo hace 15 años ganaba eso por un puto bolo. Qué tiempos aquellos! … Invertí algo de pasta en mejorar mi equipo de vídeo y me dediqué en cuerpo y alma a su proyecto.

Ha sido una de las mejores experiencias de curro que he tenido. Al final lo he sentido como si fuera una de mis piezas. Y he descubierto a una fiera que toca el violín como dios, canta como una sirena de las de Ulises, se mueve como un luchador de kung-fu y dice cualquier texto que le pongas como uno de los grandes dictadores … inglés, francés o alemán. Por no mencionar el hecho de que es una compañera excepcional y no hemos tenido ni una movida ni rollos de ego patatero. El sueño de cualquier director.

Ahí va una de las piezas con la que cerramos a modo de epílogo la pieza.

Es una partitura maravillosa de Arnold Schönberg para flautista y cantante. Le arreglé los textos y la música y la tía se aprendió la parte de flauta y es capaz de tocar y cantar sin que se le noten las costuras. Lo que decía, una puta fiera. Un honor.