La animación 3D y la pérdida

Descubrí la animación 3D hace poco, durante tres semanas no hice otra cosa. Algunas de estas piecitas me tomaron días enteros de trabajo. A veces empezaba a trabajar en una nueva idea, a descubrir una nueva herramienta o técnica a las seis de la tarde, y hasta las once de la mañana del día siguiente no terminaba. No necesitaba ni comer ni dormir. Hacía mucho que no me pasaba noches enteras sin dormir… y luego? …zas, seguía durante todo el día perfeccionando lo aprendido. Eso es amor. El fin de la música se aproxima, son ya diez años dedicado en cuerpo y alma a la música, y ya he tocado techo, en agosto dirigiré y tocaré una pieza en la filarmónica de Berlin, joder, a qué más puedo aspirar? La música debe morir en su apogeo, cuando ya se se va a convertir simplemente en una profesión, en un gesto de victoria congelado en el tiempo, tiene que morir para dejar paso a algo nuevo y auténtico, a una nueva criatura. ¿Es esto? ¿Es esto? Qué miedo joder, qué miedo.

Siempre me he sentido profundamente conectado con lo digital, es lo propio de nuestro tiempo, y creo que por fin he descubierto su naturaleza, aquello que le es propio, un lenguaje y unas herramientas que son exclusivas de ese fascinante (y aterrador) mundo digital, y que me permiten desarrollar un discurso congruente y sin concesiones que mira de frente a este recurso expresivo y es consecuente y orgánico. Ahí están mis primeros intentos, creo que me gustaría dedicarme a esto. Qué miedo chaval.

En cierto modo es terrible pasarse días y días frente a un ordenador, supongo que también estaba huyendo de algo, y ese algo al fin me ha encontrado; la ruptura de una relación que adoraba y de la que tanto amor y cariño recibía… Soy afortunado de poder engancharme a estas tareas absorventes, que en cierto modo retrasan o me distraen del fatal desenlace… al menos durante unos días. Ahora nada me puede salvar, estoy destrozado, uno se siente fuerte y completo mientras el amor está ahí, y ni siquiera lo vemos, pensamos que esa fortaleza y esa seguridad y calma nos son propias, cuando ese amor está ahí dejamos de verlo y de ser conscientes de que nos sostiene y nos alimenta, como la seguridad, o la salud, simplemente son cosas que están ahí y damos por sentadas … pero cuando faltan, uno descubre que lo son todo. Lo eras todo, tú, mi formal y elegante bailarina Serbia. Mi cisne. Qué fuerte parezco a veces (incluso durante años y años), y qué jodidamente vulnerable y pequeño soy en el fondo. Cuanto duele, y qué miedo da.

La muerte de la música David, no es ya la muerte del cisne, es la muerte de la propia música. El escenario está vacío, el cisne a volado por el desagüe, la música ha dado paso a un chasquido infinito e inefable. Una lengua extranjera y áspera recita frases incomprensibles dentro de mí, y los subtítulos pertenecen a otra película también en un idioma extranjero. Pero ya hemos pasado por esto antes, ten paciencia y agárrate fuerte mi amor.

El verano por fin ha llegado a Berlin, las brutales restricciones (bares, espacios públicos y teatros cerrados durante siete meses) han acabado, Berlin explota en mil colores… y yo me acurruco y me enrosco en mi sillón y cierro los ojos sobrepasado y aterrado por todo ese jolgorio que hace su ausencia cien veces más presente. Me aterra la vuelta a la normalidad, preferiría que todo siguiera cerrado por un año más. Así la sociedad entera me ayudaría con mi carga. ¿Por qué no quieres formar una familia David? ¿Cuantas mujeres maravillosas (madres hermosas y profundas) vas a dejar pasar? ¿No te das cuenta de que sin una familia, el terror y la soledad son una opción más que plausible?

A veces dudo, esas mujeres maravillosas y su amor me hacen dudar, pero de momento me mantengo en mis trece, ¿Qué coño significa eso de ser padre? Desde hace veinte años me dedico exclusivamente a alimentar y a guiar mis impulsos, y aunque no hago otra cosa, me falta tiempo, me falta tiempo … ¿Cómo podría dar mi tiempo y energía a un mocoso que además me robaría la atención y el cariño de la mujer que adoro, cómo lo hacéis joder? ¡¿Cómo lo hacéis?!